Sintonizá tu propia paz y multiplicala. Nadie puede sacarte de ella, si vos no lo permitís!! No renuncies a tu propio bienestar para dárselo a otro. Si creés que «algo» o «alguien» te la saca , no lo ataques «afuera». Preguntate qué parte tuya está en conflicto. Y resolvelo allí. Le entregaste tu bienestar a otro!!

Nunca es otra persona la que te «quita» tu paz. Siempre es una parte tuya en conflicto que se refleja en otra persona. Nunca es «culpa» de otro que no estás bien. Solo podrás decir que entregaste y renunciaste a tu bienestar para dárselo a otra persona, convirtiéndola en tu victimario… y vos en víctima. No estabas en paz o en bienestar. Y si lo estabas, lo entregaste para volver al conflicto.

Es resolviéndolo en vos, como dejará de aparecer en tu vida el conflicto. Es centrándote en tu paz  y tu bienestar, donde los resolverás.

Un abrazo!

Laura Barrera