LA PACIENCIA ES CLAVE EN ESTOS DÍAS DE PANDEMIA

Es muy importante y hasta vital hoy practicar la paciencia.

No nos queda más que aceptar y tener paciencia. ¿Cómo practicar la paciencia y sobre todo, para qué?

Es fundamental ser pacientes, porque es necesario atravesar este proceso todo el tiempo que dure, y valga la redundancia, sin desesperar.

Tenemos varias formas de pasar la cuarentena, una, desesperando y  la otra, con paciencia.

Podemos pasar todo el tiempo quejándonos, enojados, ansiosos, o podemos esperar desde la calma, y relajación.

La paciencia es la que nos va a permitir esperar relajados, conscientes de que este proceso tiene mucho para darnos y que nos lo perdemos simplemente por estar impacientes, peleándonos con lo que es.

 

¿Cómo practicar la paciencia?

PRIMERO. Reconocer qué nos pasa frente a esto que pasa.

SEGUNDO: No juzgarnos. Vamos a tener un gran laberinto de emociones encontradas. Es lógico. Estamos viviendo cosas inesperadas, muy intensas, globales.

TERCERO: Darnos cuenta de qué nos pasa cuando estamos impacientes?  Nuestro cuerpo reacciona con estrés, agitación, nos aceleramos, nos ponemos ansiosos, nerviosos, inquietos. El cuerpo se resiente de varias formas, desde taquicardias, a otros síntomas físicos. Nuestros pensamientos son caóticos o negativos. El foco en qué pensamientos vas a elegir, es fundamental: Elegí pensamientos que te ayuden a encontrar la calma.

CUARTO:  Decidir. ¿Qué queremos? ¿La desesperación o aprender a esperar? Aún cuando antes no lo hayamos practicado, este, sin dudas, es un gran momento.

QUINTO: Decidir la calma, observar los beneficios que tiene estar calmos.Desde los emocionales, los mentales, los físicos, los energéticos.

SEXTO: Tomar consciencia del efecto que la respiración tiene en nuestro cuerpo, y tomar respiraciones conscientes, profundas, llenando bien el estómago, luego el pecho y luego reteniendo un poco la respiración para luego exhalar muy tranquilos.

SÉPTIMO: Encontrarnos en el silencio, en la atención, en el bienestar que produce respirar profundo y relajar. Obtener más de ese bienestar es uno de los objetivos de la paciencia.

OCTAVO: Comprender que nada cambia con nuestra impaciencia y menos con el control. Querer controlar el tiempo o lo que pase, s olo nos frustrará y nos hará impacientarnos más. Es importante soltar esa necesidad de controlar y simplemente observar desde la calma lo que va ocurriendo.

NOVENO: Ver cuánto aparece positivo y de tanta riqueza en nosotros cuando dejamos de mirar hacia afuera tratando de “apurar” el tiempo.

DÉCIMO: Encontrá tu propio ritmo. Descubrirás una gran paz y  una forma diferente de vivir practicando la paciencia. Todo tiene su ritmo, el universo, los otros, las circunstancias y vos. El tuyo quizás quiere ir más rápido, pasando por alto el ritmo de todo lo demás. Qué pasarías si sincronizaras los ritmos? Si aprendieras a seguir los ritmos de la naturaleza? O los del Universo, Dios, tu Fuente, como la sientas o la llames?

DÉCIMO PRIMERO:  Sé creativo/a. Encontrá otro foco que no sea el tiempo. Encontrate con lo que hay en tu interior, todos los potenciales creativos que por falta de tiempo no te animaste a explorar. Animate, quizás encuentres nuevos intereses , nuevas miradas, nuevas formas que sumen a tu vida cotidiana ahora y cuando todo esto pase.

Y POR ÚLTIMO. DÉCIMO SEGUNDO: Confiá. Los tiempos del Universo son perfectos, aún cuando creas que todo está muy mal. Hay un sentido profundo para que todo esto pase, y los tiempos son lo sque el Universo necesita para restaurarse. Solo lo estamos ayudando quedándonos en casa. Hay un cambio que se está gestando, con TRES MIL MILLONES DE PERSONAS ENCERRADAS EN SUS CASAS.

¿O creés que todo esto es para nada?

Abrite a esperar con confianza, con certeza de que viene paz después de esto, y que viene un cambio evolutivo que será para beneficio de todo el Planeta. Pero sobre todo, para vos!

Hasta mañana!

UN abrazo.

Laura Barrera